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Dolor de cadera: cuándo plantear PRP o SVF en la coxartrosis y la necrosis avascular

El dolor de cadera es engañoso. Muchas veces no se siente en la cadera, sino en la ingle, el muslo o incluso la rodilla, y se confunde con problemas de espalda. Entre sus causas frecuentes están la coxartrosis y, con menos frecuencia, la necrosis avascular de la cabeza del fémur. Esta guía explica cómo se reconocen, qué pueden aportar las infiltraciones regenerativas en la cadera y qué hacer para que la valoración sea útil.

Cómo se manifiesta el dolor de cadera

La articulación de la cadera está situada en profundidad, cubierta por músculos potentes. Por eso el dolor que nace en ella rara vez se señala con el dedo en el lateral del cuerpo. Lo más característico es una molestia en la ingle, que puede bajar por la cara anterior del muslo y, en algunos casos, llegar hasta la rodilla.

Hay señales que orientan hacia un problema de la propia articulación:

El dolor en la parte externa de la cadera, en cambio, suele estar relacionado con los tendones y las bolsas que rodean la articulación, y el que baja desde la zona lumbar por la parte posterior de la pierna suele apuntar a la columna. No siempre es fácil distinguirlos, y a veces conviven.

Esta distinción tiene consecuencias prácticas: un tratamiento dirigido a la articulación no ayudará si el origen del dolor está en otro sitio. Por eso, antes de pensar en infiltraciones, hace falta un diagnóstico claro con exploración y pruebas de imagen.

Coxartrosis y necrosis avascular: dos problemas distintos

La coxartrosis es la artrosis de la cadera: el cartílago que recubre la cabeza del fémur y la cavidad de la pelvis se va desgastando, el espacio articular se estrecha y la articulación pierde movilidad. Suele avanzar de forma lenta, con temporadas mejores y peores, y se nota sobre todo al caminar distancias largas o al subir escaleras.

La necrosis avascular es otra cosa. Se produce cuando parte del hueso de la cabeza del fémur pierde riego sanguíneo y empieza a deteriorarse. En las fases iniciales puede no verse en una radiografía simple y requiere resonancia magnética para detectarse. Con el tiempo, si avanza, puede llegar a deformar la articulación.

Ambas condiciones figuran entre aquellas con las que trabaja el tratamiento regenerativo, pero comparten una regla: los mejores resultados se esperan en fases iniciales y moderadas. Cuanto antes se identifique el problema, más opciones hay para elegir un abordaje sin cirugía.

Si llevas meses con dolor en la ingle y solo tienes una radiografía antigua, pregunta a tu médico si tiene sentido actualizarla o completar el estudio con una resonancia. Una imagen reciente cambia por completo la valoración.

Qué pueden aportar el PRP y la SVF en la cadera

El PRP, plasma rico en plaquetas, se obtiene de una pequeña cantidad de sangre del propio paciente y contiene factores de crecimiento. Inyectado en la articulación, ayuda a calmar la inflamación y crea mejores condiciones para la reparación del tejido. Puede aplicarse como un ciclo de infiltraciones o combinarse con la SVF.

La SVF, fracción vascular estromal, es una mezcla de células implicadas en la reparación de tejidos. Se aísla de una pequeña muestra de grasa del propio paciente, unos 30 mililitros extraídos con anestesia local mediante una punción en el abdomen o en la cara interna del muslo, sin puntos. Se procesa en una centrífuga y se mezcla con el plasma. Se elige cuando los cambios en la articulación son más marcados y se busca un efecto más duradero.

En la cadera la precisión es especialmente importante, porque la articulación está profunda. Por eso cada infiltración se hace bajo control ecográfico. Todo el procedimiento se realiza en un solo día, sin muletas y sin ingreso hospitalario.

Una opción para quien valora este tratamiento es City Medical Centre, en Moscú, que describe en su página de tratamiento articular con PRP y SVF en Moscú el procedimiento, las articulaciones con las que trabaja y las revisiones posteriores. La clínica no publica precios: el coste se explica en la consulta.

Fases iniciales frente a fases avanzadas

Las infiltraciones regenerativas no sirven igual en todas las situaciones. Cuando el cartílago aún conserva buena parte de su grosor, o la necrosis está en una fase inicial, el objetivo de reducir el dolor y mejorar la movilidad es razonable. Cuando la articulación está muy deformada, el planteamiento cambia.

En una fase avanzada, el médico debe decir con claridad si la prótesis de cadera es la opción más realista. Esa honestidad ahorra tiempo y expectativas falsas. Conviene desconfiar de cualquier propuesta que ofrezca infiltraciones a todo el mundo sin mirar antes las pruebas de imagen.

Cuando el tratamiento sí encaja, la evolución habitual sigue un calendario orientativo:

Las revisiones están previstas al mes, a los tres meses y a los seis meses. Durante ese tiempo siguen siendo importantes los ejercicios que paute el fisioterapeuta, el control del peso y adaptar las actividades que más cargan la cadera, como correr sobre asfalto o subir muchas escaleras seguidas.

Preparar la consulta: pruebas y contraindicaciones

La primera consulta es gratuita y la clínica revisa también sin coste las pruebas del paciente antes de la visita. Para que esa revisión a distancia sea útil, conviene enviar:

Hay situaciones en las que el tratamiento no se realiza: cáncer, embarazo y lactancia, trastornos de la coagulación, infecciones agudas, incluidas las de la articulación o su entorno, brotes de una enfermedad crónica grave y enfermedades importantes del corazón, el riñón o el hígado. Son contraindicaciones temporales la fiebre, un resfriado o una gripe, y la inflamación de la piel sobre la articulación.

Si el dolor de cadera forma parte de una enfermedad inflamatoria sistémica, el PRP y la SVF no sustituyen el seguimiento del reumatólogo. La consulta online es posible, y un coordinador se pone en contacto con el paciente para organizarla.

Con las pruebas en la mano y una pregunta clara sobre la fase en la que está tu cadera, la valoración será mucho más precisa y la decisión, más sencilla.