Las cicatrices del lifting facial: incisiones, evolución y cuidados
Una de las primeras preguntas antes de un lifting no tiene que ver con el resultado, sino con lo que quedará a la vista: las cicatrices. Es una duda razonable, porque cualquier cirugía que retira piel deja una marca. La buena noticia es que las incisiones del lifting se planifican para esconderse en zonas naturales del rostro. Aquí explicamos dónde se colocan, cómo evolucionan y qué puede hacer el paciente para que se noten lo menos posible.
Por qué un lifting siempre deja cicatriz
El lifting facial es una cirugía, no un tratamiento estético superficial. Para reposicionar los tejidos que han descendido con los años, el cirujano necesita acceder bajo la piel y, al final, retirar la piel sobrante. Toda incisión cicatriza, de modo que hablar de lifting sin cicatrices no es realista.
Lo que sí se puede controlar es dónde quedan y cuánta tensión soportan. En la técnica SMAS, el cirujano trabaja la capa músculo-aponeurótica que hay bajo la piel y no solo la piel. Esto tiene una consecuencia directa sobre la cicatriz: la tracción la soportan las capas profundas y la piel se cierra sin tirantez excesiva. Una herida que no está tensa suele cicatrizar de forma más fina.
Hay factores que dependen del paciente y que influyen en el aspecto final:
- el tabaco, que dificulta la circulación en la piel;
- la tendencia personal a cicatrices gruesas o enrojecidas;
- el tipo y el tono de la piel;
- el cuidado de la herida durante los primeros meses.
Por eso, la consulta previa debe incluir preguntas sobre cómo has cicatrizado en otras ocasiones. Una cicatriz antigua de apendicitis o de una herida en la rodilla dice mucho al cirujano sobre lo que puede esperarse.
Dónde se hacen las incisiones
En el lifting facial las incisiones siguen el borde del cuero cabelludo y rodean las orejas. La idea es que la línea quede en un pliegue natural o detrás del pelo, donde la mirada no se detiene.
De forma general, el recorrido suele situarse:
- en la zona de las sienes, dentro del pelo o en su borde;
- por delante de la oreja, siguiendo su contorno natural;
- alrededor del lóbulo y por detrás de la oreja;
- hacia la nuca, a lo largo de la línea de implantación del pelo.
El diseño concreto varía según la técnica y la anatomía de cada persona. En los hombres hay que tener en cuenta la barba, para no desplazar zona con vello hacia la oreja; en las personas que llevan el pelo muy corto, la parte posterior requiere especial atención.
En la consulta, pide que te muestren con un rotulador dónde irá cada incisión en tu caso. Si sueles llevar coleta o pelo recogido, coméntalo: puede influir en cómo se diseña la parte de la nuca. Es preferible plantear estas dudas con el espejo delante que descubrirlas después.
Diferencias según el tipo de lifting
No todos los liftings dejan las mismas cicatrices, porque no actúan sobre las mismas zonas. La clínica distingue cuatro opciones: el lifting SMAS del tercio medio e inferior, el lifting completo, que incluye frente, sienes, tercio medio e inferior y cuello, el lifting del óvalo y el cuello con técnica SMAS, y el lifting endoscópico de cejas y sienes.
Cuanto más amplia es la zona tratada, más largo suele ser el recorrido de la incisión. Un lifting que incluye el cuello necesita prolongar la línea por detrás de la oreja hacia la nuca. El lifting endoscópico de cejas y sienes trabaja con un endoscopio, una cámara fina que se introduce por pequeñas incisiones ocultas en el pelo.
City Medical Centre, en Moscú, presenta las cuatro técnicas en su página de lifting facial SMAS en Moscú, todas desde 2.400 $ según los precios publicados en el momento de escribir este texto (octubre de 2026). El coste final se fija tras la exploración, y existe la opción de pago a plazos sin intereses.
Al comparar opciones, pregunta qué incisiones requiere cada técnica para tu caso concreto. A veces una cirugía más limitada resuelve el problema con un recorrido menor, y otras veces ahorrar en incisión significa no tratar la zona que realmente ha cambiado.
Las primeras semanas: hinchazón, costras y peinado
Tras la operación, que se hace con anestesia general e incluye ingreso con vigilancia las 24 horas, se coloca un vendaje compresivo. Los siete a diez primeros días son de reposo y actividad reducida. En esta etapa la zona de las incisiones está inflamada, puede haber pequeñas costras y la sensibilidad alrededor de las orejas suele estar disminuida.
La hinchazón y los hematomas se van en dos a cuatro semanas, y los primeros cambios claros del rostro se aprecian a las tres o cuatro semanas. Las cicatrices, en cambio, siguen evolucionando más tiempo: al principio pueden verse rosadas o algo elevadas, y poco a poco se aplanan y aclaran.
Consejos prácticos para estas semanas:
- no arrancar las costras, dejar que caigan solas;
- lavar el pelo solo cuando el cirujano lo autorice y con productos suaves;
- evitar el secador caliente sobre las incisiones;
- llevar el pelo suelto, que cubre las sienes y la zona de las orejas.
Si quieres saber cuándo volver a ver gente, la recuperación completa ronda los dos meses, y el aspecto final se alcanza entre los tres y los seis meses. Muchas personas planifican reuniones importantes teniendo en cuenta ese margen.
Cuidar la cicatriz y qué preguntar en la consulta
El cuidado de la cicatriz empieza el primer día y continúa durante meses. Las medidas más útiles son sencillas: proteger la zona del sol, no fumar y seguir las indicaciones de higiene que dé el equipo. La exposición solar puede oscurecer una cicatriz reciente, por eso el sombrero y el protector solar son parte del tratamiento, incluso en invierno.
Algunas preguntas para la consulta:
- por dónde irán exactamente las incisiones en mi caso;
- qué ocurre si tengo tendencia a cicatrices gruesas;
- qué productos puedo usar sobre la cicatriz y desde cuándo;
- cuándo podré teñirme el pelo o usar maquillaje cerca de la zona.
El seguimiento también cuenta. La clínica incluye un año de controles con el cirujano que ha hecho la operación, lo que permite revisar la evolución de las cicatrices en distintos momentos. Si alguna zona se engrosa o se enrojece más de lo esperado, conviene comentarlo pronto.
Según la clínica, el efecto del lifting suele mantenerse entre siete y diez años. Las cicatrices, bien cuidadas, acaban siendo una línea fina en zonas donde rara vez alguien mira. Lo esencial es conocer su recorrido antes de operarte y no después.